Presentación / Número 11

Segunda época, número 11, enero-junio 2021, pp. 6-10.

El análisis desde múltiples miradas sobre la movilidad migratoria centroamericana y su tránsito por México, es uno de los objetivos del Dossier “Tránsitos migrantes: actores, trayectorias e interseccionalidad en realidades precarias”. Dicha iniciativa es producto del trabajo colaborativo a través del proyecto Tránsitos Precarios, Migrantes Centroamericanos y su Trayecto por el Altiplano Central Mexicano financiado por el Fondo Institucional del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (FOINS, CONACyT / P.N. 5687).

En el marco de este proyecto, se ha reflexionado de manera colectiva acerca de los flujos de personas centroamericanas que circulan por México, mayoritariamente sin los documentos que acrediten su estancia en el país. A estos flujos, los denominamos “tránsitos migratorios”, pues como lo ha señalado Aiwah Ong (1999) el prefijo trans alude a aquellos movimientos en el espacio geográfico y a la mutación e intensificación de los viajes y los medios de comunicación masiva, para hacer hincapié en la “agencia individual”, en el flujo de personas, imágenes y fuerzas culturales a través de las fronteras. Por tanto, nos permite enfatizar el carácter diverso tanto en la dirección, la duración, la movilidad y la inmovilidad de estos flujos.

A partir de las políticas migratorias, fundamentadas en la seguridad nacional y en la disuasión por miedo, es que caracterizamos a estos tránsitos como precarios. Enfatizamos la complejidad de la movilidad y la inmovilidad en las experiencias de la precariedad, entendida como condición de vulnerabilidad maximizada, que implica la exposición que sufren las poblaciones que están arbitrariamente sujetas a la violencia del Estado, por acción o por omisión (Butler, 2009). Estas poblaciones se ubican en condiciones de riesgo de experimentar exclusión, discriminación, pobreza en diversos contextos de desplazamiento.

En este sentido, hacemos eco al planteamiento de Azaovagh (2017) quien apunta que la precariedad migratoria es la exposición de la población migrante a todo tipo de “heridas” tanto corporales, como identitarias, en una situación de desprotección global. Sin embargo, y a pesar de esta precariedad impuesta, la agencia social de la población migrante se mantiene, entendida no como la capacidad para tomar decisiones libres y autónomas, sino como la capacidad de negociar dentro de relaciones de poder y de estructuras de dominación determinadas (Tinat, 2017).

Bajo este panorama hemos organizado los artículos que conforman el Dossier en tres secciones que a partir de diversos abordajes teórico-metodológicos, cuya riqueza analítica reside en la pluralidad de enfoques que permiten abordar las problemáticas estructurales y sociales que motivan los movimientos migratorios en varias latitudes, tratan conceptos como:  “crisis migratoria global”, “gestión de las migraciones”, “hiperexplotación”, “régimen global de fronteras”, así como planteamientos como el de “que no hay capitalismo sin migración” (Mezzadra, 2012), y que consideramos pueden plantear debates profundos.

Así, en la primera sección Tránsitos, Actores e Interseccionalidad, se articulan diversos actores con el  eje analítico del “transito”. Por ejemplo, el artículo escrito por Itzel Eguiluz, “El futuro que uno está planeando: migración forzada Centroamérica-México y el Síndrome de Ulises”,  profundiza en el análisis en torno a la violencia, la estructural y la cotidiana. La autora se refiere a la violencia que sufren las mujeres migrantes en el marco de las relaciones de poder en los lugares de origen y destino, así como a la violencia de género. El Síndrome de Ulises es el concepto utilizado para sintetizar las sintomatologías del migrante, producto de las múltiples violencias: separación del hogar y de las personas queridas, etcétera. Lo interesante de este trabajo es la presentación de casos, de hombres y mujeres de Centroamérica, con historias y trayectorias de vida que los llevó a emigrar, cada uno presenta una carga emocional depresiva. Se trata de un primer acercamiento sobre la relación del Síndrome de Ulises, la salud mental, la migración forzada por la violencia y las diferencias de género.

En esta misma temática en el artículo “Centroamericanos en tránsito por México en el marco del Plan Integral Frontera Sur: experiencias a mitad del camino”, Virginia Betancourt Ramos contrapone los dispositivos para detener o contener los tránsitos migratorios. El tránsito como categoría política esconde realidades como la vulnerabilidad, el “no tránsito”, el confinamiento, el permanecer meses o años estacionado en un lugar, el ser asaltado o violentado. La autora critica la visión lineal de la travesía origen, tránsito, destino y pone sobre la mesa las limitaciones de dicha categoría. Se trata de un texto que ilustra la historia de un migrante hondureño que emprendió su primer viaje desde su natal Comayagua, Honduras, cuando era menor, hasta que se hizo mayor después de haber experimentado varias detenciones en Estados Unidos.

En esta sección también se aborda el ámbito del género, el artículo escrito por Brianda Elena Peraza Noriega y  Frambel Lizárraga Salas, “La invisibilidad de las mujeres migrantes en tránsito por la Ruta del Pacífico Mexicano”, analiza  el tema de las mujeres migrantes en tránsito por la ruta del Pacífico. Es la senda más larga para llegar a la frontera con Estados Unidos en la cual es recurrente la inseguridad y la violencia. En este análisis se pone sobre la mesa el papel cada vez más activo de las mujeres, que rebasan las motivaciones de reunificación familiar al grado que en el presente su contribución en el envío de remesas en el ámbito mundial alcanza el 50 por ciento; lo mismo pasa con el caso de México. De esta manera, se asiste a un proceso de feminización de las migraciones que ha conducido a incorporar en los estudios la perspectiva de género, cuestión que amplía la mirada más allá de ámbito económico para evidenciar las desigualdades propias de una sociedad patriarcal. Se establece una articulación entre género y migración que es producto de una serie de interacciones entre redes, familias, comunidades en los lugares de origen, tránsito y destino.

La segunda sección Precariedad, Agencia y Políticas presenta tres trabajos en los que se analizan las políticas implementadas por los Estados del corredor migratorio mesoamericano. Se destaca también una reflexión sobre la persistencia de la capacidad de agencia social y política desde el agenciamiento en la conformación de las caravanas, expresado en la resistencia al orden global y el autocuidado colectivo.

Se inicia con el trabajo de Miguel Ángel Alonso de los Santos, quien presenta un análisis sobre violencia de género en la región norte de Centroamérica. La violencia en contra de las mujeres entendida como actos de coacción, en contra de su voluntad que se expresan en ámbitos económicos, físicos y sexuales. El análisis en el artículo “Contexto del norte de Centroamérica: migración por violencia de género” parte de un panorama general en términos de su estructura y dinámica económica, así como de sus condiciones sociales reflejados en desempleo, pobreza y violencia que se concreta en tasas de homicidios y extorsiones. Esto sirve de marco para explicar las causas de las migraciones cuya interpretación depende de los enfoques adoptados, que van desde el cálculo económico hasta las explicaciones de tipo sociológico donde tienen cabida las redes sociales y el transnacionalismo. Además se hace visible un fenómeno que cada vez es más claro en la incidencia de la migración, esto es: el cambio climático que se ha expresado en efectos de las tormentas tropicales, huracanes y la existencia de un espacio llamado corredor seco que es afectado severamente por los cambios meteorológicos. El trabajo de Alonso hace hincapié en la violencia hacia las mujeres que se expresa en discriminación y violaciones graves de los derechos humanos tales como delitos graves en el hogar, en los espacios públicos, hasta la violación física y el feminicidio, sin que implique justicia para las mujeres. Se identifica en particular el grupo de menores, con alta incidencia en embarazos en niñas y adolescentes. El trabajo concluye señalando los principales motivos que tiene la población de estos países para emigrar, que se concreta en la triada: ausencia de empleo, bajos ingresos y violencia, lo que articula la precariedad.

Posteriormente, Daniel Villafuerte Solís en el artículo “Caravanas, medidas de contención y política antiinmigrante de Donald Trump”, hace énfasis en lo ocurrido en los últimos cuatro años del gobierno de Donald Trump, junto a la emergencia de las caravanas migrantes y la política asumida por el gobierno de López Obrador. En un periodo particularmente dramático para los migrantes centroamericanos que experimentan condiciones adversas en sus lugares de origen, producto de un modelo económico excluyente, de la violencia estructural y de los efectos del cambio climático. La lectura sobre el fenómeno de las caravanas migrantes de Centroamérica también ofrece un ángulo de posibilidades analíticas que recién comienza a reflejarse en algunos trabajos, como el de Héctor Parra García: “Agencia política en el sostenimiento de la vida de las caravanas centroamericanas”, en este número. Otras consideraciones resultan polémicas en el contexto mesoamericano como es el de “autonomía de las migraciones” dada la existencia de la “industria de la migración”, pero finalmente son lecturas que habrá que contrastar con evidencias empíricas a la luz de hipótesis sobre la constitución del migrante como sujeto político.

Finalmente la tercera sección Comunidades Transnacionales integra el trabajo de Cristina Cruz Carvajal quien analiza las enfermedades de los migrantes poblanos en Nueva York, un tema relevante y poco tratado en un contexto donde el acceso a la medicina resulta difícil para la gente de escasos recursos, más aún para migrantes de origen latino. En el artículo “Las enfermedades de los migrantes poblanos en Nueva York: problemáticas individuales y del Estado mexicano”, la autora explica que más allá de la COVID-19, la salud ocupa un lugar central en la vida cotidiana de los migrantes porque la posibilidad de enfermarse implica dejar de trabajar y por lo mismo no enviar remesas, además de todas las implicaciones que tiene el poder acceder al servicio médico y  los medicamentos. Como parte de su equipaje, el migrante recurre a estrategias para evitar enfermarse, lleva consigo medicamentos básicos y especializados, sobre todo cuando tienen un padecimiento diagnosticado antes del viaje. El autocuidado resulta fundamental, primero para llegar a su destino, luego a su arribo, cuando se manifiestan una serie de problemas resultado del estrés, del cambio de clima y dieta, se hacen presentes los problemas respiratorios y estomacales. En el ámbito de la salud el conocimiento tradicional y las redes migratorias juegan un papel básico para saber qué tipo de medicamentos se deben tomar, incluso para conseguirlos. Un aspecto interesante es la parte espiritual y mental. Para atender a la primera se recurre a la fe, la Virgen de Guadalupe y de Juquila forman parte de la religiosidad que mantienen activos a los migrantes. En el terreno psicológico se recurre a limpias y otras prácticas similares. Una de las causas del retorno de migrantes es cuando se presenta una enfermedad grave que no puede atenderse en Estados Unidos, aquí resalta la importancia que tiene la red migratoria para los diversos apoyos.

Se añade a esta sección el artículo de Raúl Salgado Parra quien analiza la migración en un contexto asolado por la COVID-19, específicamente a los migrantes de Guerrero en Chicago, a través de redes sociales que se han convertido en redes de solidaridad que permiten sobrellevar la crisis. En particular, la Federación de Guerrerenses en Chicago que ha jugado un papel destacado. De esta manera en el artículo “Redes sociales humanas en tiempos de COVID-19. El caso de los guerrerenses en Chicago, Illinois”, explica cómo los tiempos de pandemia han afectado a los grupos más vulnerables, en particular a los migrantes residentes en las ciudades de Estados Unidos, que frente a la contracción del mercado laboral han perdido sus empleos, además de no contar con seguro de desempleo y de las dificultades de poder ser atendidos en un centro de salud. En este contexto, los migrantes de Chicago han logrado establecer centros de acopio de alimentos, medicinas, atención médica, asistencia legal en materia de derechos laborales y vivienda. Esto ha sido posible por la existencia de clubes y organizaciones de la comunidad guerrerense que han establecido lazos fuertes internos y externos que están cimentados en la identidad y el compromiso con el paisanaje.

Finalmente, se incluye una Nota crítica de Eynel Pilatowsky quien desde una mirada crítica, revisa las implicaciones de la ceguera de género en la información estadística que se genera en México para el análisis de los tránsitos, una ceguera ontológica que limita un análisis sobre la discriminación y xenofobia desde la mirada del género y que por tanto, impide la resolución de las condiciones precarias que experimenta la población en tránsito.

Como la espuma del mar, los migrantes en su tránsito aparecen y desparecen; las historias narradas en este número constituyen el reflejo de una sociedad profundamente alterada por los cambios en el sistema-mundo. El menosprecio por la vida humana ha llegado a niveles inimaginables. La precariedad extrema de los migrantes en tránsito también es negocio: las violaciones, los secuestros y la muerte es el precio del espejismo del dólar, lo que Castles (2010) denomina suavemente “industria de la migración”, ha crecido a costa de muchas vidas lloradas.

Mónica Patricia Toledo González
Universidad Autónoma de Tlaxcala
mopatogo@gmail.com

Daniel Villafuerte Solís
CESMECA, Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas
gasoda_2000@yahoo.com.mx

Carlos Alberto González Zepeda
Universidad Autónoma Metropolitana, Cuajimalpa
carlosgonzalezzepeda@gmail.com

Coordinadores.

Referencias bibliográficas

Azaovagh de la Rosa, A. (2017). “Ética, precariedad y resistencia migratoria”. Astrolabio: revista internacional de filosofía. Núm. 19, Córdoba: CONICET y UNC. pp. 259-68.

Butler, J. (2009). “Performatividad, precariedad y políticas sexuales”. AIBR. Revista de Antropología Iberoamericana. Vol. 4, No.3. Madrid: Asociación de Antropólogos Iberoamericanos en Red Organismo Internacional. pp. 321-336.

Castles, S, (2010). “Migración irregular: causas, tipos y dimensiones regionales”. Migración y Desarrollo. Vol. 7. Núm. 15, pp. 49-80.

Mezzadra, S. (2012). “Capitalismo, migraciones y luchas sociales. La mirada de la autonomía”. Revista Nueva Sociedad. No. 237. pp.159-178.

Ong, A. (1999). Flexible citizenship: the cultural logics of transnationality. Durham: Duke University Press. 1999.

Tinat, K. (2017). “Introducción”. En Tinat, K. & Alvarado, A. (Coords.). Sociología  y Género: Estudios en torno a performances, violencias y temporalidades. México: El Colegio de México. pp. 9-25.